SERIE WEB: OUT WITH DAD

Una quinceañera enamorada de su mejor amiga irá descubriendose a si misma.

LECTURAS INCLUSIVAS

Una mirada a la Biblia desde una perspectiva LGBT

CORTOS Y VIDEOS DE TEMÁTICA LGBT

Historias que nos reflejan e inspiran

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domingo, 18 de diciembre de 2011

SE ACERCA NAVIDAD


Lectio: ¿Qué dice el texto en sí?
Conocer, respetar, situar. Hacer silencio, escuchar
1ª Lectura: 2 Samuel 7, 1-5. 8b-12.14ª.16
La lectura de hoy representa un tiempo de paz prometido por Dios. David tiene un sueño de construir un templo grandioso para Dios, pero en vez del sueño de David, se realizará el sueño de Dios. Será David quien entre en el proyecto de Dios y no al contrario. Cuantas veces, nosotros mismos, confundimos nuestros proyectos, pensando que son para gloria de Dios y lo que hacemos es buscarnos a nosotros mismos. David, y nosotros, debemos aceptar que no son nuestros proyectos los que deben conformar nuestra vida, sino los de Dios.
2ª Lectura: Romanos 16,25-27
La palabra más importante de esta lectura es el “ahora”. Nuestro ahora es el tiempo de Jesucristo. Es ahora, en este instante, cuando Jesucristo, la Palabra esperada durante siglos se nos hace presente. El plan de Dios se cumple en nosotros ahora. Ahora es el tiempo de la salvación en nuestra vida.
Evangelio: Lucas 1, 26-38
María posibilita, con su sí incondicional, que la espera del Mesías, del Hijo de Dios, sea una realidad. La realidad de Dios, su plan para la humanidad, pasa por nuestra colaboración, que aunque sea o parezca pequeña, Dios ha querido que sea necesaria, imprescindible.
“EL Señor está contigo” este saludo del ángel a María es la expresión del rostro de Dios que hoy se nos ofrece también a nosotros. Él está con nosotros mucho antes de que nos demos cuenta. María nos enseña a deja toda nuestra vida en manos de ese Dios que se hace cercano, que se encarna en nuestra existencia, tantas veces pobre y sin sentido.
Meditatio: ¿Qué me dice el texto?
Rumiar, dialogar con el texto, actualizar en mi vida. Asimilar, encarnar
Hoy damos un paso más para acercarnos a la Navidad, los preparativos se aceleran. Seguramente será un momento de encuentros familiares y lo estamos preparando todo para que salga bien. Hemos hecho las compras oportunas, hemos puesto los adornos, sacamos la mejor vajilla, preparamos una mesa digna. La televisión acelera los anuncios de compras y regalos. Las calles están engalanadas, aunque este año hay menos luces, porque hay que ahorrar. Los correos electrónicos están llenos de mensajes de felicitación. También sobreviven las cartas, las felicitaciones de toda la vida, aunque en menor volumen. Hemos llamado por teléfono a esos familiares o amigos que no podremos ver, pero de los que nos acordamos en estas fechas. Cantamos villancicos, brindamos con champán, hay alegría y fiesta. La estampa que presentamos es muy bonita, pero no vale para todos. En primer lugar, porque en muchos hogares la Navidad será mucho más sencilla, por fuerza, porque “de donde no hay, no se puede sacar”. Y en segundo lugar, porque se nos ha olvidado preparar lo más importante: el corazón. Porque la pregunta que nos hacemos hoy es: ¿dónde nace Dios?
María nos enseña que lo más importante que hay que preparar para que nazca Dios es nuestro interior, y que la manera que tiene Dios de nacer en cada uno de nosotros es acogiendo su Palabra. María es Templo de Dios, porque lo llevó en su vientre, y también porque se fió de Él:“aquí está la esclava del Señor, hágase en mi según su Palabra”. Cada uno de nosotros estamos llamados a ser señal, signo de la presencia de Dios. Y también como comunidad parroquial, como Iglesia viva, no echa solo de piedras, sino construida con personas (“piedras vivas”). Cada uno de nosotros, y todos juntos como comunidad, tenemos la tarea de comunicar en nuestro entorno, en estos momentos de oscuridad, el misterio de todo un Dios que viene a nacer entre nosotros para estar al alcance de todas las personas, como decía San Pablo en la segunda lectura. Pero esta tarea exige una fuerte experiencia interior de Dios, que nos fortalece con su gracia para llevarla a cabo. (Por Pedro Juan Díaz)
Oratio: lo que el texto me hace decir a Dios
Suplicar, alabar, recitar. Responder, asumir
Repite con frecuencia: “Aquí está la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra”. Saborea estas palabras de María. Ponte en presencia de Dios y dispón el corazón a estar atento a sus palabras para llevarlas a la vida.
Manda, Señor, tu Ángel con recados de fe
que no siempre, nuestra vida, es campo abierto a tu gracia
que no siempre, nuestros labios, proclaman tu Nombre
que no siempre, nuestro corazón, está apoyado en Ti.
Entra, oh Señor, por la ventana de nuestros días
derrama tu poder y tus dones
sobre la debilidad y la frialdad de nuestras respuestas
Entra, oh Señor, por la ventana de nuestras inquietudes
y transfórmalas en deseo de servirte a Ti
de amarte y esperarte a Ti
Como lo hizo María
Como lo sintió María
Como lo recibió María
Como te respondió María:
Aquí estamos, Señor¡¡
¡Te esperamos con las ventanas abiertas!
Contemplatio: el recibir y el mirar de la contemplación
Saborear, recibir. Preparar la Teofanía
Reza muy despacio el “Ave María” deteniéndote en cada uno de sus palabras, y cuando alguna ponga paz en tu corazón, repítela una y otra vez largo rato. Y después descansa en la presencia del Señor.
Actio: practicar, descifrar el mundo.
Haz propósito de rezar el “Angelus” esta semana, para hacerte consciente de la encarnación del Hijo en tu vida. Esta oración tradicional es un compendio de la venida de Dios a nuestra vida y de nuestra respuesta al plan de Dios sobre nosotros.
Se acaba el Adviento, y mientras nosotros vivimos en casas confortables, muchas personas pasan necesidad y sufren el frío de la calle. Que sepamos encontrar respuestas y acciones.
Un poco de lectura
“La Virgen conservaba todas estas cosas en su corazón” (Lc 2,19): toda su historia puede resumirse en estas pocas palabras. Fue en su corazón donde ella vivió, y con tal profundidad que no la puede seguir ninguna mirada humana. Cuando leo en el Evanggelio “que María corrió con toda diligencia a las montañas de Judea”, para ir a cumplir con su oficio de caridad hacia su prima Isabel, la veo caminar tan bella, tan serena, tan majestuosa, tan recogida tan recogida dentro con el Verbo de Dios… Como la de Él su oración fue siempre: “Ecce, ¡heme aquí!” ¿Quién? “La sierva del Señor”, la última de sus criaturas. Ella, ¡su Madre! Ella fue tan verdadera en su humildad porque siempre estuvo olvidada, ignorante, libre de sí misma. Por eso podía cantar: “El todopoderoso ha hecho obras grandes en mí; desde ahora me felicitarán todas las generaciones” (Lc 1, 48,49)

domingo, 27 de noviembre de 2011

Esperanzas turbulentas

Domingo 1º de Adviento. Año B.
Cuando las promesas y las frustraciones se entremezclan, anhelamos pasos decididos adelante.


El Adviento comienza entre esperanzas turbulentas, dice Marti Steussy. Como Isaías, hemos conocido grandes promesas y grandes frustraciones. El salmista está de acuerdo. Jesús predice más de lo mismo -grandes promesas, grandes frustraciones. Pablo inicia su primera carta a la iglesia en Corinto con palabras de promesa, pero la mayor parte del resto de la carta está llena de palabras de frustración. Quienes vivimos y amamos de manera no convencional, sabemos qué significa tener esperanzas turbulentas. Cuando salimos del armario, puede que estemos a la vez rebosantes de alegría y llenos de preocupación, al aceptar que no somos lo que otros esperanban que fuéramos, ni siquiera lo que nosotros esperábamos ser. ¿Y ahora qué? ¿Cómo vamos a pasar por las victorias y las derrotas parciales cotidianas que ocurren cuando vivimos a contracorriente? ¿Y dónde está Dios en medio de todo esto?

Piensa en cuando saliste del armario para alguien o cuando alguien ha salido del armario para ti. ¿Dónde estuvieron las sorpresas agradables? ¿Dónde las desagradables? ¿Parecía que Dios estaba cercano o ausente?

Isaías 64:1-9 oscila entre imágenes extremas, dice Marti: Dios como terremoto; Dios como padre amoroso o artesano cuidadoso; Dios sencillamente ausente; el aislamiento de que nadie te llame por tu nombre; y la consideración de que todos somos pueblo de Dios. A Helene Russell, Holly Hearon y Charles Allen les impresiona por igual la petición final de Isaías en el verso 9: "Toma en cuenta que todos nosotros somos tu pueblo". Para Charles y Holly, el énfasis recae en "todos"; para Helene recae en "tu". Charles oye un eco de la oración de Moisés a Dios en Éxodo 32:11 "tu pueblo, que tu sacaste del país de Egipto".Parece que tanto Moisés como Isaías se atreven a recordarle a Dios una relación que él debe ya conocer. ¿Cómo podemos ser llamados impuros si somos obra de Dios?

Piensa en las ocasiones en que acontecimientos prometedores han sigo seguidos de contratiempos. Algunos estados reconocen el matrimonio de personas del mismo sexo, pero son rechazados por enmiendas constitucionales en otros. ¿Puedes identificarte con el ansia del profeta Isaías ("¡Cómo quisiera que rasgaras los cielos y bajaras!" Isaías 64:1)?

Tanto como Marti como Holly se dan cuenta de cómo el salmista en el Salmo 80 parece asumir, como el autor de Deuteronomio, que las desgracias son resultado del enojo de Dios. Si esto es lo que sentimos nosotros, dice Marti, entonces es desde donde necesitamos orar. Pero podríamos también considerar que la conexión de Dios con lo que sucede en la tierra es más compleja. En un nivel más profundo, el salmista reconoce que las cosas no son como deberían ser, pero rechaza dejar de esperar que Dios tenga la intención de un bien mayor.

Charles apunta que las primeras palabras de Pablo son sorprendentemente elogiosas en1 Corintios 1:3-9. ¿Quién podría pensar que Pablo está apunto de lanzar una extensa crítica? Parece confiar en que la iglesia de Corinto saldrá adelante, aunque ahora mismo estén bastante lejos del ideal. Holly señala que los auténticos puntos fuertes de Pablo mencionados aquí -discurso enriquecido, conocimiento y otros dones espirituales- son los inconvenientes que Pablo se dispone a criticar cuando estas impiden la auténtica comunidad. Quienes vivimos y amamos de forma no convencional, con frecuencia somos etiquetados como especialmente dotados y creativos. Esto puede ser una ventaja, si nosotros y quienes nos etiquetan convertimos nuestras diferencias en conexiones, pero ellos y nosotros podemos usar nuestras diferencias para crear barreras.

¿Te has visto alguna vez a ti mismo como dotado en un sentido que quienes están a tu alrededor pueden no entender? ¿Te han visto otros de esa manera? ¿Cuándo ha forjado esto conexiones más profundas, y cuándo las ha frustrado?

Marcos 13:24-37 nos devuelve al tema de Isaías: el anhelo de que Dios rasgue los cielos y baje. Las palabras de Jesús parecen implicar que la turbulencia irá en aumento hasta que Dios, de repente, intervenga y ponga todas las cosas en su sitio. Pero tanto Jesús como sus oyentes parecen asumir que la intervención decisiva de Dios no está muy lejos -en menos de una generación (verso 30). Pero tal intervención no ocurre nunca y se nos deja con una reserva: "nadie lo sabe" (verso 32). Pero si nadie sabe realmente lo que va a pasar, ¿por qué se nos anima a leer la intervención de Dios como "los signos de los tiempos"? Charles observa que tenemos un mensaje de doble filo: "Se nos dice que nos mantengamos alerta, porque algo transcendental está a punto de pasar, y porque no sabemos realmente qué será". Marti señala: "Jesús tiene aquí que atender a su propio consejo. Él no sabe exactamente cuándo ocurrirá. Pero confía en que será algo transcendental. Holly apunta: "En el fondo, nuestro anhelo de alguna intervención decisiva es más complicado de lo que parece. Soñamos con tener todos nuestros problemas resueltos, de modo que podamos encararlos ahora sin darnos por vencidos".

(...)

¿Cómo lees los signos de los tiempos? ¿Ves que las cosas mejoren para aquellos a quienes las iglesias han excluido? ¿Ves más conflictiva la visibilidad? ¿Qué sostiene tu esperanza?

Oración inclusiva

Todos anhelamos, Oh Dios, una mayor claridad.
Necesitamos que se fortalezcan nuestras esperanzas.
Aún cuando no viertas los cielos y bajes para reivindicarnos,
ábrenos los ojos a tu intimidad con nosotros, que todo lo sostiene.
Cuando los acontecimientos en desarrollo nos deleitan y nos frustran,
enséñanos a asumirlos como prendas de tu propio sueño
de un tiempo en el que las preocupaciones dejen paso a la celebración. Amén.

domingo, 20 de noviembre de 2011

El gran reinado de la justicia de Dios


CRISTO REY

El reinado de Cristo nos desafía a ofrecer caridad a quienes sufren, pero aún más: a unirnos a Dios en la transformación de sistemas y sociedades.


Este es el último domingo del año litúrgico de la iglesia. Termina con pasajes que subrayan el reinado de Cristo y sus implicaciones. Ezequiel 24 viene del periodo del Exilio del pueblo de Dios, Israel, y es parte de un largo discurso sobre el reinado de Dios. El pasaje comienza en el verso 15 con el anuncio de que Dios se va a convertir en el pastor de Israel que cuida de las ovejas de forma que las hará prosperar. La primera parte del discurso, sin embargo, es una censura de los pastores de Israel. Se les acusa de esquilmar las ovejas en vez de alimentarlas y cuidar de ellas. Sin embargo, la lectura enfatiza el reinado de Dios y cómo Dios pondrá las cosas en su sitio -llevando las ovejas a verdes pastos y cuidando de ellas. Es una palabra de esperanza para las personas LGBT y otros grupos oprimidos que han sido dañados por líderes religiosos en el pasado. Es también esperanzador que el reinado de Dios les traiga un tiempo en el que serán provistos los recursos necesarios para una buena vida.

El Salmo 100, se usa con frecuencia en muchas iglesias para invitar a la oración, parece ser un bosquejo de un servicio de acción de gracias en el Templo de Jerusalén. En este contexto, no solo se presenta Dios como guía y escudo para el pueblo, la metáfora del pastor y las ovejas continúa adoradores que declaran que ellos son las ovejas. La invitación a regocijarnos ante el Señor continúa hoy en coros y miembros de la asamblea.

¿Cómo has experimentado la transición de un pastor/líder que fue dañino para las ovejas/pueblo, a un pastor que alimenta las ovejas y las lleva a espacios seguros?

Efesios 1:15-23 presenta la imagen de Cristo como Gobernante y Soberano, sentado sobre un trono y teniendo todo el poder y la autoridad sobre los gobiernos, los sistemas y la iglesia. La seguridad de que el reinado de Dios fue inaugurado con la resurrección de Jesús da esperanza a quienes han sido oprimidos por fuerzas civiles y religiosas.

Mateo 25:31-46 parece volver al mensaje de Ezequiel, que critica negativamente a los líderes religiosos que no reconocieron de qué iba Jesús y lo que Jesús quería del liderazgo. A quienes se dirige el pasaje de las ovejas y las cabras es a los discípulos. Ellos son los que sirvieron o no al pueblo. Se plantea la sugerencia de un nuevo reinado que responda a los intereses de las personas. La esperanza es que cuando cualquiera alimente a los hambrientos, vista al desnudo y visite al preso, entonces el mundo y el reinado de Dios serán uno. Aunque el orden del mundo sea injusto, el orden de Dios está presente como apoyo de las necesidades de las personas abajo de la escala social.

¿De qué forma experimentas la iglesia como un lugar donde los "más pequeños de estos" son traídos al centro, especialmente en referencia a las personas LGBT? ¿Cuándo ves que la esperanza descrita en estos pasajes se hace vida hoy?

Creemos que es importante incluso mirar con más atención cómo se describe la esperanza en los textos de hoy. Ambos pasajes de Ezequiel y Mateo son especialmente relevantes hoy para las obras benéficas y para la provisión de servicios sociales. Aunque estas obras son importantes, especialmente cuando se ayuda a personas en crisis, estos servicios no se dirigen a las causas sistémicas fundamentales  por las que las personas no tienen alimento, bebida, vestido, trabajo o acceso a la asistencia sanitaria. La caridad sola no nos desafía a buscar la causas sistémicas fundamentales de los problemas que afligen a tantas personas. Quizá esto es por lo que tantas iglesias tienen despensas de comida y no grupos de presión en el Congreso, o en las oficinas del gobierno, o en las compañías de seguro, para lograr una legislación que se proponga positivamente aliviar la opresión.

Puede parecer que estos pasajes se refieren solo a problemas internos de liderazgo. El pasaje de Ezequiel, centrándose en los líderes judíos (pastores), no hace también responsables a sus captores babilonios. De la misma manera y de forma característica, el pasaje de Mateo no se refiere a los ocupantes romanos, muchas de cuyas políticas llevaron al empobrecimiento de las personas y por lo tanto a la necesidad de ser alimentado o vestido. Quizá estos problemas demuestran la manera en que las personas LGBT y otras personas oprimidas, con frecuencia esperan más de nuestros líderes internos y son más rigurosos con ellos, que con quienes controlan el sistema. En el reinado de Dios, ¿no se nos invita a hacer algo más que cuidar por nosotros mismos? ¿No somos invitados a unirnos a Dios en la redención de sistemas y sociedades que son con frecuencia las auténticas fuentes de injusticia?

La esperanza es finalmente que construyamos sistema que no dejen de aplastar y oprimir a las personas. Ojalá la iglesias sea líder en la erradicación de estas condiciones sociales y en la ayuda a la construcción de sociedades, donde todos puedan tener acceso a los recursos para una vida abundante y el reconocimiento de que todos somos hijos queridos de Dios.

Oración inclusiva

Dios de justicia,
gracias por acercarte a nosotros superando líderes y sistemas injustos,
para recordarnos que la justicia es aún una posibilidad en nuestras vidas.
Llévanos, a quienes seguimos tu guía,
a construir comunidades de paz, igualdad y justicia para todos. Amén.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Trabajar por la justicia, aunque se sufra injusticia


Domingo 33º de Tiempo Ordinario (Propio 28). Año A.

Estos pasajes nos desafían a ser agentes de la justicia de Dios, incluso mientras la injusticia busca esclavizarnos.

o Sofonías 1:7,12-18 y Salmo 90:1-8 (9-11) ,12 (no incluidos en los comentarios de esta semana);

Los pasajes bíblicos para esta semana tienen una "lectura tradicional" que siguen los comentaristas. La historia de Débora, en Jueces 4:1-7, se presenta cono la historia de una mujer líder en el antiguo Israel. El Salmo 123 comienza como un lamento individual y acaba como un lamento colectivo con afirmaciones de seguridad de que Dios libera a quienes están angustiados. Este salmo también usa una imaginería femenina para la relación humano-divina, como una "sierva mirando a la mano de su ama" (verso 2b). La lectura de la epístola anima al pueblo de Tesalónica a estar vigilante de la salvación de Dios en Jesús, y a animarse y apoyarse mutuamente. Mateo 25:14-30 se conoce como la parábola de los talentos, en la que a tres esclavos se les dan tres, cinco, dos y un talento respectivamente. Los esclavos con cinco y dos talentos los doblan, mientras que el esclavo con un solo talento lo entierra y lo devuelve al amo. El esclavo con un solo talento es arrojado fuera, a la vez que se le llama holgazán, mientras que los otros dos son recompensados con una invitación al banquete. El mensaje general de estas cuatro lecturas es usar lo que uno tiene en vez de estar sobrecogido por el temor. Se nos llama a seguir la voluntad de Dios como liberador, incluso si uno no pertenece al grupo valorado por la sociedad.

¿Quiénes son los líderes, las "déboras", en tu comunidad? ¿Cómo podríais tú y otros responder a su llamada cuando tratan de ofrecer consejo para atender los intereses de la comunidad e invitan a la justicia?

Se podrían ver estos pasajes y afirmar que Dios es un Dios de salvación y esperanza en momentos de angustia y confusión, que encomienda a "déboras" que se levanten para salvar a sus naciones. Esto se podría ver como un mensaje a las personas LGBT y a otras personas oprimidas. Igual que Débora, una mujer en una sociedad patriarcal, fue enviada por Dios a salvar a su pueblo, así podemos ser llamados al liderazgo incluso cuando somos de un grupo marginado por la sociedad dominante.

Se podría también afirmar que, igual que los seguidores del Camino en 1 Tesalonicenses 5:1-11 -que eran oprimidos y no pertenecientes a las clases dirigentes- debían asirse a la fe de que Dios está con ellos, las personas LGBT deben aguardar y se mantenerse "en la luz" (verso 5). De forma similar, las personas LGBT y otros grupos oprimidos -a quienes el sistema no da su justa parte o defrauda, dándoles "solo un talento"- no deberían enterrar sus dones, sino sacar el mayor partido de su situación y ayudar a construir el Reino de Dios.

¿Cómo te has sentido en las situaciones en las que se te ha pedido ayudar a construir una organización o liderar una empresa que no era favorable a las personas LGBT, pero que podría aportar beneficios a tu comunidad? ¿Qué has aprendido se esa situación?

Hay un giro irónico para muchos en estos textos, especialmente por cuanto están protagonizados por personas que viven situaciones de extrema opresión. Primero, uno podría darse cuenta de que en el libro de Jueces, los hombres en puestos de liderazgo son todos imperfectos. Intencionalmente, la lectura de Jueces para hoy termina en el verso 7, con Débora transmitiendo el mensaje de Dios a Barac. El pasaje del leccionario omite su respuesta: que él solo irá a la guerra, si ella lo acompaña. Sin embargo, al incluir este pasaje somos testigos de una inversión de papeles. Al desarrollarse la historia Débora y Yael resultan "mejores hombres que los hombres" en el relato, aventajando a los hombres en sus propios trabajos.

De forma similar, en la parábola de los talentos, se puede ver cómo el Reino de Dios no puede funcionar sin el trabajo de los esclavos y su recaudación de fondos para que tenga éxito. Uno se pregunta si las personas LGBT y otras personas oprimidas son acogidas en congregaciones que están muriendo para proporcionarles sus recursos en orden a la mejora de la iglesia, incluso aunque sean todavía etiquetados negativamente en sermones homófobos. Otra manera de mirar estos textos, sin embargo, podría ser ver a Dios como ayudándonos a  construir el Reino de Dios y alentándonos a no dejarnos paralizar por el temor.

Un aspecto problemático del Salmo 123 y de la parábola de Mateo, es la descripción de Dios como un amo de esclavos que o bien los oprime, o bien saca provecho de su trabajo. Aunque sabemos que la esclavitud era parte integrante de las sociedades del antiguo Israel y de la primera iglesia, uno tiene que preguntarse si la adopción de esta imaginería es de ayuda hoy en día.

Sin embargo, expertos en Nuevo Testamento plantean la posibilidad de una lectura liberadora del pasaje, al decirnos que, en su contexto original, las parábolas fueron usadas por Jesús como una crítica al orden social establecido. Esto abre la posibilidad de ver al esclavo con un talento como el que resiste la opresión del sistema y rechaza cooperar en la dura tarea encomendada por el amo. De igual modo, la ausencia de una "parábola de la revuelta del esclavo" en los evangelios, sugiere que una lectura de estas imágenes en clave de resistencia, podría ser la mejor estrategia para las personas LGBT y para otros grupos oprimidos.

Oración inclusiva

Dios de justicia,
gracias por acercarte a nosotros superando líderes y sistemas injustos,
para recordarnos que la justicia es aún una posibilidad en nuestras vidas.
Llévanos, a quienes seguimos tu guía,
a construir comunidades de paz, igualdad y justicia para todos.

domingo, 6 de noviembre de 2011

UNA COMUNIDAD LGBT FIEL A DIOS Y DE ACOGIDA


Domingo 32º de Tiempo Ordinario (Propio 27). Año A.

Estos textos plantean preguntas perturbadoras. Los pasajes afirman bendición para los de dentro -buena noticia para quienes tienen la suerte de estar ya "dentro". Manténte alerta, sin embargo, como dice Jesús. ¡Estáte atento a cómo estos textos pueden llevarnos a usar el poder de los de dentro, para señalar a otros como excluidos y mantenerlos ahí!


¡Josué 24 es un texto aterrador! El pasaje nos hace preguntarnos: ¿Por qué no recordamos la fidelidad de Dios? (Después de todo, Dios está siempre presente). ¿A qué Dios servimos realmente? ¿Creemos realmente que hay suficiente? Suficiente tierra. Suficiente fe. Suficiente espacio. Suficiente aceite. Suficiente esperanza. Si hay suficiente, ¿por qué vivimos sin creer en la generosa providencia de Dios? Hemos visto los costes de tal incredulidad y de los compromisos asumidos con temor. Hemos visto genocidio, guerras de religión, economías nacidas del esclavismo, y la conversión de otros en chivos expiatorios como las "abominaciones" del mundo.

Hay, en verdad, textos aterradores y que nos hacen ser humildes. Nos invitan a volver a examinar lo que "nuestros antepasados nos han contado". El libro de Josué es una historia revisionista, una nueva narración de la colonización de la tierra desde la perspectiva de quienes ya han experimentado su pérdida.

En Josué 24:1-3a, 14-25, Josué encabeza una reconsagración que identifica la protección de Dios con sus pasadas conquistas militares. Este historiador esboza un telón de fondo sobre el que la tolerancia, el sincretismo, y la mezcla religiosa y racial serán tenidos como violaciones de la fidelidad al pacto, para condenar al pueblo. Hoy las personas LGBT son dolorosamente conscientes de que la fidelidad que aquí se demanda depende del juicio, la separación e incluso la eliminación de los otros. Tristemente, innumerables predicadores y gente religiosa han sintonizado su propio júbilo entusiasta con la melodía de este Dios celoso.

"No las mantendremos ocultas a nuestros hijos", el salmista habla de los hechos gloriosos de Dios en el Salmo 78:1-7. El salmista anima a una enumeración esperanzadora de las obras gloriosas de Dios, que hemos conocido y oído. ¿Qué nos sirve, sin embargo, como evidencia de Dios? ¿Qué nos da testimonio de la fidelidad de Dios cuando nos encontramos desplazados, exiliados o perseguidos? Claramente, nuestra conexión a la tradición -a los santos y héroes que nos han precedido, congregados en un lugares significativos que dan forma a la vida, tales como Siquem, Tesalónica o incluso Stonewall. Nuestra fidelidad depende, de alguna forma, de transmitir a las generaciones venideras estas historias de fe de nuestra liberación .

¿Cuáles son las personas y los sitios significativos de tu pasado que te recuerdan al Dios de liberación y justicia?

Los textos de hoy, sin embargo, introducen una cuestión singular: en esta transmisión, ¿esconderemos los hechos monstruosos perpetrados en nombre de Dios? ¿Daremos testimonio de ellos? ¿Asumiremos la responsabilidad de los mismos? ¿Acaso no es mayor fidelidad -una fidelidad vigilante y arrepentida- elegir no ocultar nuestros pecados a nuestros hijos?

Hoy, se nos llama aún a dar testimonio contra (finalmente por) nosotros. Las comunidades LGBT son un pueblo en camino, no perfecto, y sin embargo con la audacia para hablar en favor de la acogida radical de Dios. No deseamos solo seguridad y paz, sino fidelidad auténtica y participación en el pacto eterno de Dios. Tomamos nuestro lugar entre los antepasados, atreviéndonos a traer nuestras historias enteras -eligiendo decir "sí" al Dios liberador que afirma y rescata. Sin embargo, no podemos parar aquí. Como pueblo de todas las razas, religiones, identidades de género y capacidades, damos testimonio de que los "dichos de antaño" han confundido con mucha frecuencia, la protección de Dios con las victorias de la violencia humana. El exclusivismo ha demostrado, una y otra vez, ser un falso Dios, una falsa seguridad, nacida solamente de nuestros temores arraigados. Debemos siempre estar vigilantes y ser conscientes de esto.

¿De qué manera la tradición y el pasado han sido usados para preservar la desigualdad y la injusticia?

"¡Vigila; manténte despierto!" El cuento de las vírgenes que tienen aceite y las que no, nos mantiene intentando adivinar si nosotros estamos "dentro o fuera" en Mateo 25:1-13. El evangelio de Mateo deja típicamente la cuestión de la inclusión sin resolver. El pasaje nos desafía a cada uno y aquí ¡incluso desafía a los discípulos de Jesús! Más adelante en este mismo capítulo, de modo similar, cavilamos si seremos considerados "ovejas o cabras".

La historia de Mateo, no obstante, nos llama al autoexamen. Se nos invita en este día a poner en cuestión la misma idea de las rígidas categorías del dualismo, y a descubrir el daño que nos han hecho. Las comunidades transgénero, en particular, han soportado el coste de nuestra adicción a categorías de género dualistas y simplistas. Nos resistimos en justicia a la discriminación de Mateo entre los de dentro y los de fuera, pero ¿conservaremos el "aceite" que nos preparará para elegir de otro modo? ¿Cómo elegiremos prepararnos mientras esperamos una comprensión y justicia completas?

¿Alguna vez la división y la separación pueden ser una respuesta fiel? ¿Cuál es la llamada de Dios hoy a los "de dentro" y a los "de fuera"?

Con frecuencia se malinterpreta 1 Tesalonicenses 4:13-18 exactamente junto a las líneas dentro/fuera de triunfalismo y exclusividad que hemos visto en Josué demostrada en Jesucristo. Antes que servir a los propósitos de los triunfalistas, esta palabra pastoral nos exhorta a buscar en la vida de Jesús un modelo de vida resucitada -aunque parcialmente- para el aquí y el ahora.

Como testigos, somos invitados de hecho a estar vigilantes y preparados -a mantener nuestro aceite encendido. ¿Cómo, si no, estaremos preparados para reconocer el rostro de Dios en quienes parecen diferentes, y en quienes viven y aman de un modo diferente al nuestro? Necesitamos estar dispuestos en cuestión de segundos, para demostrar justicia y hospitalidad para todo el puedo de Dios, en el aquí y en el ahora. Esta disposición humilde y abierta, este "aceite" no se sustente ni en la arrogante certeza de que estamos "dentro", ni en el miedo paralizante de que estamos destinados a estar "fuera". Se sostiene por una misteriosa esperanza de que la bondad de Dios está demostrada, es leal y digna de confianza. Los criterios para reconocer esta bondad expresada en el pacto se pueden encontrar en la buena noticia de un arrepentimiento no pervertido por el juicio y la exclusión.

Oración inclusiva

Dios de gracia y amor,
somos testigos de un largo camino, del sufrimiento y de la fidelidad.
Es muy duro estar a la espera de cambios en nuestras vidas y en nuestro mundo.
Es difícil estar a la espera de puertas abiertas, de la igualdad, de la paz.
Durante nuestro tiempo de espera, ayúdanos a estar vigilantes y a ser fieles.
Y cuando crezca en nosotros el cansancio, calma nuestras mentes y nuestros corazones.
Asegúranos tu presencia constante, Oh Dios, y cúbrenos con tu amor sin límites.
Concédenos paz y valor para asumir los desafíos de este día. Amén.

domingo, 30 de octubre de 2011

Unos líderes auténticos, un pueblo que discierne


¿Quién habla de parte de Dios? ¿Cómo podemos discernir el auténtico mensaje cuando nos enfrentamos a -o somos tentados por -la condena, la codicia, el estatus y las nociones corrompidas de poder? Los pasajes de esta semana nos proprocionan importantes pistas para responder a cuestiones tan importantes.




En una época bombardeada con mensajeros que reclaman hablar de parte de Dios, ¿cómo podemos discernir mensajes que son verdaderamente dadores de vida? Junto con el antiguo salmista y el profeta en Miqueas 3:5-12, clamamos contra el interés propio, la codicia y el miedo que corrompen las motivaciones de los líderes y privan de relaciones sociales de auténtica justicia.

El Salmo 43 da testimonio del permanente poder de las personas y comunidades que claman por la  liberación de una condena injusta. Orando para que la verdad y la justicia la guíen (para no ser engañada), la salmista proclama su sitio en el altar de Dios. Ella busca refugio en Dios. Hace esto frente a las injusticias que podrían tentarla a permanecer excluida mientras que lucha por su liberación. Este ejercicio de poder solo puede venir de experiencias que nos conecten con nuestra auténtica dignidad a los ojos de Dios: culto, comunidad y oración. Lejos de retirarse de actuar en el mundo, la salmista nos recuerda el trágico coste cuando cualquiera es sistemáticamente desplazado, despreciado o abandonado en la casa de Dios y en el mundo de Dios.

Las personas LGBT de hoy soportan las cargas exclusivas de una demonización extendida -aislamiento y condenación proveniente de quienes reclaman hablar de parte de Dios. En el capítulo tercero del libro de Miqueas, el profeta clama en contra de aquellos líderes que proclaman la bendición divina sobre la nación mientras roban y desplazan a sus ciudadanos y prójimos. Su codicia -de bienes materiales, de popularidad, recursos de seguridad superficiales- nubla su juicio y confunde la abundancia ganada a expensas de otros con la verdadera paz de Dios. Miqueas sabe que "sobre los [falsos] profetas se pondrá el sol", sobre aquellos cuyos testimonios morales están tan confundidos (verso 6).

Aquellos quienes piensan que pueden apoyarse en Dios, por el contrario se han perdido y han acumulado egoistamente falsa ganancia. Quienes construyen la Sión de Dios, lo hacen con "sangre" e "injusticia" (Miqueas 3:10). ¿Están tentados por una mentalidad del tipo "el fin justifica los medios" en sus instituciones? El texto proporciona claves para las alternativas de Dios: justicia, equidad y servicio auténtico que no esté pervertido por el interés propio. Lleno de un Espíritu diferente, con espíritu de justicia y valor, Miqueas se atreve a decir la verdad sobre las consecuencias de tal injusticia y falta de equidad: la inminente pérdida de la revelación de Dios y la ruina de su comunidad.

¿Cómo es bendecido el Cuerpo de Cristo por los dones de las comunidades LGBT cuando viven su vida juntos en autenticidad y dependencia de Dios frente a los mensaje de condena? ¿Cuándo y dónde podríamos, como Miqueas, demandar un liderazgo en la iglesia y en la sociedad orientado verdaderamente hacia la justicia?

Quizá 1 Tesalonicenses 2:9-13 nos recuerda la pregunta de si el liderazgo auténtico busca dominar o nutrir. La imaginería de específica de paternidad masculina (verso 11) en su papel de plantador de la iglesia, nos trae a la mente las ideas arraigadas de nuestra tradición acerca del liderazgo como dominación. Sin embargo, Pablo habla de impulsar, alentar e interceder ante una iglesia familiar que se enfrenta al desánimo, la falta de confianza en sí misma y el temor.

Por todas partes en 1 Tesalonicenses, Pablo se compara con una nodriza y a ellos con un niño a su cargo (1 Tesalonicenses 2:7). Se nos recuerda, además, que no está solo en las labores del Evangelio -y tampoco nosotros lo estamos. Pablo recuerda a los Tesalonicenses "nuestra labor" y dice "damos gracias a Dios" (verso 13). Cuando hace valer su autoridad al pasar a los ánimos y las exhortaciones, Pablo no lo hace apelando a su cargo, al miedo o a la autorización divina, sino al servicio, a la relación y a una vida piadosa. Quizá es esto por lo que los tesalonicenses aceptaron lo que habían escuchado como verdadera Palabra "de Dios" y no como una simple comunicación humana (verso 13). Sin embargo, la comunidad debe seguir discerniendo tanto la naturaleza de su propio sufrimento, como sus respuestas a la palabra de Dios.

Como los versos que siguen al pasaje de 1 Tesalonicenses, el evangelio en Mateo 23:1-12 ha sido también malinterpretado como apoyo al antisemitismo. Cuando miramos fielmente y de cerca al contexto social del pasaje, reconocemos que la crítica de Jesús a los líderes religiosos de sus días no es una crítica cristiana de los judíos. Vemos en este pasaje el desafío permanente de pedir, a todos los líderes, que sean auténticos y responsables de sus acciones justas o injustas.

También recordamos que nosostros somos todos líderes de alguna forma. La llamada a la autenticidad incluye aquí practicar lo que predicamos, purificando las motivaciones de nuestro corazón para el ministerio público, y viviendo en relaciones de mutualidad. Cuando hacemos esas cosas, nos colocamos en un lugar humilde, recordando qu Jesús dijo: "todos sois hermanos" (veso 8). Esta es la senda que evita la imposición de nuestras cargas y necesidades sobre otros de quienes somos responsables. Esta es la senda para ocupar la cátedra de Moisés (sea cual sea el papel de líder al que hayamos sido llamados), como si estuviéramos sobre el suelo sagrado de la zarza ardiente. Allí, escucharemos de nuevo la llamada del Libertador a ser agentes de justicia y no necesitaremos ser ni más ni menos que nosotros mismos.

¿En qué situaciones eres llamado a ser líder? ¿Cómo afecta pensar en ti como "hermano" cuando disciernes o buscas declarar la voluntad y el camino de Dios? ¿Cómo y cuándo sabes hablar o actuar por la justicia de Dios?
Vivimos en un momento en el que los carteles de "Todos son Bienvenidos" se cuelgan fuera de muchas iglesias. Con demasiada frecuencia, sin embargo, estos carteles son solo trucos de mercado cuando las iglesias no ofrecen verdaderamente la hospitalidad de Dios. Hay un gran contraste entre la invitación abierta, y la posición de la congregación o denominación en su política de ordenación o en su trabajo por la justicia. ¿Dónde está la autenticidad en esta política de autopromoción? Vivimos en un momento en el que los líderes tanto de la iglesia como de la sociedad pueden pedir a gritos su porpia aceptación, prestigio, ganancia material y popularidad, y decir culaquier cosa que les proporciona esta seguridad. Los creyentes que hacen esto, nublan su discernimiento de la revelación de Dios y se arriesgan a la ruina comunitaria. En las vidas auténticas, el ejercicio del poder y la justicia van de la mano.

Oración inclusiva

Oh Dios, tantas voces demandan nuestra lealtad.
Voces de autoayudo, voces nacionalistas,
voces de domincción y voces de resentimiento-
ellas proclaman: "Así dice Dios".
Sin embargo, tú eres el Dios de los profetas:
Amós e Isaías, Isabel y Ana,
Natán y Elías, las hijas de Felipe y la mujer de Corinto.
Concédnos la gracia de oír todas esas voces con oídos responsivos.
Concédenos la sabiduría de discernir las voces verdaderas de las superficiales,
de las que se sirven a sí mismas, de las engañosas.
Concédenos la gracia y la sabiduría de prestar atención a las voces
que señalan hacia tu camino y tu comunidad.
En el nombre de Cristo -y por nuestro bien y por el bien del mundo- te lo pedimos.
Amén.

sábado, 8 de octubre de 2011

Conservar la credibilidad ante el mundo


Domingo 28 de Tiempo Ordinario. Año A.
9 de octubre de 2011.

Moisés apela a la reputación de Dios y a lo que le habría de parecer al mundo, si Dios borrara del mapa al pueblo que rescató de Egipto. Aunque podría haber alguna satisfacción en la aniquilación del pueblo hebreo, tal venganza rebajaría la credibilidad de Dios ante el mundo.


¡En Éxodo 32:1-14, Aarón es un líder religioso con suerte! Elegido por Dios para trabajar con Moisés, es a través de su linaje como todos los sacerdotes servirán a Israel, como intercesores, por todas las generaciones. Aarón acompañó a Moisés, y fue testigo de primera mano de la fuerza y la soberanía de Dios frente a la crueldad del faraón. Sabía que estaba en presencia del único Dios verdadero. Sin embargo, Araón fue débil: demasiado dispuesto a sucumbir a la voluntad de los hebreos que, en el desierto, se impacientaban con la ausencia Moisés, mientras Moisés recibía la Torah en el Monte Sinaí (Horeb en el Salmo 106).

En vez de reafirmar al pueblo en la fidelidad de Dios, Aarón recoge sus joyas, las funde y las moldea en un becerro de oro (el animal de culto del dios cananeo Baal, adorado en la víspera de las primeras lluvias de invierno, tan vitales para las cosechas de la zona). Aaron construye un altar, ofrece sacrificios al ídolo y dirige al pueblo en una enorme juerga en honor de su creación. Dios, mirando a este pueblo infiel e impaciente, se enoja y amenaza con matar a todos a excepción de Moisés. Dios salvaría a Moisés para guiar a todo un nuevo pueblo. ¡Suena razonable!

Moisés, que tiene poco que ganar con lo que hace a continuación, implora a Dios que reconsidere su decisión. Apela a la reputación de Dios y a lo que le parecería al mundo que Dios borrase del mapa al pueblo rescatado por él de Egipto. Aunque podría haber alguna satisfacción en la aniquilación del pueblo hebreo, tal venganza rebajaría la credibilidad de Dios ante el mundo.

Dios entiende lo que significa la reputación y procura mantener una buena (ver Éxodo 20:7, 24). Usar el nombre de Dios en vano para propósitos de dudosa reputación se castiga con la muerte. La intercesión de Moisés toca la fibra sensible, y Dios transige y permite al pueblo vivir y continuar hacia la Tierra Prometida. Para bien o para mal, tener una buena reputación concurre con la consecución de cambios positivos en la comunidad y con la continuación hacia la Tierra Prometida.

¿Quiénes son algunos de los "nombres" importantes dentro de las comunidades LGTB y cómo ha colaborado su reputación a un cambio positivo por la igualdad sexual? ¿Quiénes son las personas que interceden entre la comunidad LGBT y el resto del mundo y qué efectivas son?

El Salmo 106 es considerado usualmente un lamento para la renovación del pacto. Este salmo sirve como una confesión del pecado nacional, vuelve a narrar el suceso del becerro de oro y establece un contraste entre un Dios de perdón y un pueblo rebelde. El pueblo olvidó las grandes obras de Dios y su reputación y pecó: "Cambiaron la gloria de Dios por la imagen de un buey que come hierba. Olvidaron a Dios, su Salvador, que había hecho grandes obras en Egipto, obras maravillosas en el país de Ham, y obras asombrosas en el Mar Rojo" (versos 20-22).

El Salmo 23 es una canción de confianza de un adorador que da gracias por la liberación de sus enemigos humanos. Puede ser leído como una celebración de la relación íntima entre el salmista y Dios. Adonai es mi pastor que me hace recostar en verdes pastos, me conduce junto a aguas tranquilas y restaura mi alma "por el amor de su nombre". Dios quiere que todos sepamos cómo nos ama y nos cuida. Cuando estemos en presencia de nuestros enemigos, Dios nos cubrirá con tanto aceite que todos sabrán que somos ungidos y elegidos por Dios, y que hemos elegido a Dios.

Dios no se preocupa solo de su propia credibilidad ante el mundo. En Isaías 25:1-9, mientras se celebra la futura destrucción por parte de Dios de la ciudad injusta e infiel, el profeta alaba a Dios por ser refugio de los pobres y necesitados que ahora cantan la gloria de Dios. ¡Aún hay más! Dios no solo enjuga las lágrimas vertidas por los oprimidos, Dios quita la afrenta del pueblo que ha sido avergonzado por los opresores (verso 8).

¿Cuándo nos hemos sentido avergonzados por la cultura dominante por vivir y amar como Dios nos ha creado? ¡El profeta Isaías promete un mundo donde no seremos avergonzados por ser quien somos!

La importancia de una buena reputación se enfatiza en Filipenses 4:1-19. Se rumorea que Evodia y Síntique, líderes de dos iglesias domésticas separadas en Filipo, están poniendo en peligro el nuevo movimiento cristiano por su enemistad. ¿Quién quiere unirse a un grupo tan virulento? Pablo apela a una nueva reputación basada en la alegría de Cristo: "Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: !!Regocijaos! Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres" (versos 4-5a). En otras palabras, actuad como Cristo lo hubiera hecho con vosotros. El término griego traducido como "gentileza"puede también significar "corrección", "cortesía", o "amabilidad". Todas estas traducciones indican un espíritu cariñoso, especialmente el espíritu que debería resultar de una relación con Cristo (como el que hay entre el salmista y Dios en el Salmo 23) en la que todas las necesidades quedan satisfechas: "Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias" (verso 6). La iglesia en conflicto está arruinando a Cristo y la reputación de su movimiento, de tal forma que es difícil decir qué diferencia hay entre quienes son seguidores de Cristo y quienes no lo son.

Filipenses 4:1-9 combina una llamada a la reconciliación con una exhortación a la esperanza. Parece extraño que Pablo dijera a la iglesia de Filipo que regocijarse y vivir más allá de toda ansiedad. Después de todo, ¿podemos realmente elegir regocijarnos? ¿Tenemos control sobre nuestra ansiedad? Pablo no basa su exhortación en nuestra capacidad de sentirnos gozosos y en calma. Él la basa en la auténtica naturaleza de Dios, que es Dios de paz. La espiritualidad de Pablo no va de "el poder del pensamiento positivo". Es el testimonio de un prisionero que abre su espíritu a la presencia de Dios.

¿Cuándo en medio de tu opresión te has soltado y te has abierto a la presencia de Dios?

En Mateo 22:1-14, debe haber sido difícil para el novio, hijo del rey, tanto como para el rey, que los invitados a la boda rechacen la invitación primera y después maten a los siervos cuando traen una segunda. Dicho comportamiento por parte de la familia y amigos es ya bastante embarazoso, pero desde el tema que nos ocupa está dañando descaradamente la reputación de hospitalidad del rey. Como resultado de su rechazo a asistir, se envían tropas que destruyan a esos súbditos insubordinados y sus propiedades. El rey entonces envía al resto de los siervos a invitar a cualquiera en las calles que quiera venir a la boda, "bueno o malo". La sala se llena de juerguistas y se salva la reputación del rey. Sin embargo, de alguna forma un invitado es capaz de colarse en la celebración sin vestir el traje adecuado, otra muestra de descortesía dirigida al rey  y a la familia real. El invitado es arrojado al lugar donde "será el lloro y el crujir de dientes". Muchos son invitados a participar en su reino, pero eligen rechazarlo a pesar de la reputación de justo y equitativo de Dios. Por ejemplo, cuando personas amantes de las comunidades LGBT son rechazadas de las iglesias principales y declaradas no amadas por Dios ni por Cristo, la reputación de Dios es echada a perder, la invitación de Dios a "todas las personas" frustrada.

¿Cómo ha dañado o ayudado la iglesia a la reputación de Dios como un Dios cariñoso y justo, particularmente en relación a la aceptación de las comunidades LGBT?

Esta parábola tiene la visión de una comunidad que vive en celebración -y pasa a juicio a comunidades que no se preparan para las fiestas de boda. ¿Cómo tendrían las comunidades oprimidas por la pobreza, la decadencia, el abandono y la discriminación responder a dicho mensaje? Una vez más, la alegría prefabricada no nos lleva a ninguna parte. La vacía palabrería positiva propia convence solo por un rato. Nuestra celebración debe encontrarse en el camino de Jesús, que invita apasionadamente a todas las personas al banquete. Esa pasión por incluir "tantos como puedas encontrar", revela el deseo de Dios de nuestra inclusión y nuestra celebración.

Oración inclusiva

Dios de Moisés, Miriam y Aarón,
de Evodia y Síntique,
ayúdanos a vivir existencias de justicia y amor que sean dignas de tu gran nombre.
Cuando estemos ansiosos, recuérdanos el maná que tú provees
para tu pueblo en medio del desierto.
Cuando comencemos a crear becerros de oro, recuérdanos que eres tú
quien derrota al faraón y a otros llenos de odio por los oprimidos.
Tú solo eres nuestro Dios, ningún otro.
Como pueblo de tu nombre, ayúdanos a darte honra. Amén.

Tomado de: http://escriturasinclusivas.blogspot.com/

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