SERIE WEB: OUT WITH DAD

Una quinceañera enamorada de su mejor amiga irá descubriendose a si misma.

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domingo, 18 de diciembre de 2011

SE ACERCA NAVIDAD


Lectio: ¿Qué dice el texto en sí?
Conocer, respetar, situar. Hacer silencio, escuchar
1ª Lectura: 2 Samuel 7, 1-5. 8b-12.14ª.16
La lectura de hoy representa un tiempo de paz prometido por Dios. David tiene un sueño de construir un templo grandioso para Dios, pero en vez del sueño de David, se realizará el sueño de Dios. Será David quien entre en el proyecto de Dios y no al contrario. Cuantas veces, nosotros mismos, confundimos nuestros proyectos, pensando que son para gloria de Dios y lo que hacemos es buscarnos a nosotros mismos. David, y nosotros, debemos aceptar que no son nuestros proyectos los que deben conformar nuestra vida, sino los de Dios.
2ª Lectura: Romanos 16,25-27
La palabra más importante de esta lectura es el “ahora”. Nuestro ahora es el tiempo de Jesucristo. Es ahora, en este instante, cuando Jesucristo, la Palabra esperada durante siglos se nos hace presente. El plan de Dios se cumple en nosotros ahora. Ahora es el tiempo de la salvación en nuestra vida.
Evangelio: Lucas 1, 26-38
María posibilita, con su sí incondicional, que la espera del Mesías, del Hijo de Dios, sea una realidad. La realidad de Dios, su plan para la humanidad, pasa por nuestra colaboración, que aunque sea o parezca pequeña, Dios ha querido que sea necesaria, imprescindible.
“EL Señor está contigo” este saludo del ángel a María es la expresión del rostro de Dios que hoy se nos ofrece también a nosotros. Él está con nosotros mucho antes de que nos demos cuenta. María nos enseña a deja toda nuestra vida en manos de ese Dios que se hace cercano, que se encarna en nuestra existencia, tantas veces pobre y sin sentido.
Meditatio: ¿Qué me dice el texto?
Rumiar, dialogar con el texto, actualizar en mi vida. Asimilar, encarnar
Hoy damos un paso más para acercarnos a la Navidad, los preparativos se aceleran. Seguramente será un momento de encuentros familiares y lo estamos preparando todo para que salga bien. Hemos hecho las compras oportunas, hemos puesto los adornos, sacamos la mejor vajilla, preparamos una mesa digna. La televisión acelera los anuncios de compras y regalos. Las calles están engalanadas, aunque este año hay menos luces, porque hay que ahorrar. Los correos electrónicos están llenos de mensajes de felicitación. También sobreviven las cartas, las felicitaciones de toda la vida, aunque en menor volumen. Hemos llamado por teléfono a esos familiares o amigos que no podremos ver, pero de los que nos acordamos en estas fechas. Cantamos villancicos, brindamos con champán, hay alegría y fiesta. La estampa que presentamos es muy bonita, pero no vale para todos. En primer lugar, porque en muchos hogares la Navidad será mucho más sencilla, por fuerza, porque “de donde no hay, no se puede sacar”. Y en segundo lugar, porque se nos ha olvidado preparar lo más importante: el corazón. Porque la pregunta que nos hacemos hoy es: ¿dónde nace Dios?
María nos enseña que lo más importante que hay que preparar para que nazca Dios es nuestro interior, y que la manera que tiene Dios de nacer en cada uno de nosotros es acogiendo su Palabra. María es Templo de Dios, porque lo llevó en su vientre, y también porque se fió de Él:“aquí está la esclava del Señor, hágase en mi según su Palabra”. Cada uno de nosotros estamos llamados a ser señal, signo de la presencia de Dios. Y también como comunidad parroquial, como Iglesia viva, no echa solo de piedras, sino construida con personas (“piedras vivas”). Cada uno de nosotros, y todos juntos como comunidad, tenemos la tarea de comunicar en nuestro entorno, en estos momentos de oscuridad, el misterio de todo un Dios que viene a nacer entre nosotros para estar al alcance de todas las personas, como decía San Pablo en la segunda lectura. Pero esta tarea exige una fuerte experiencia interior de Dios, que nos fortalece con su gracia para llevarla a cabo. (Por Pedro Juan Díaz)
Oratio: lo que el texto me hace decir a Dios
Suplicar, alabar, recitar. Responder, asumir
Repite con frecuencia: “Aquí está la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra”. Saborea estas palabras de María. Ponte en presencia de Dios y dispón el corazón a estar atento a sus palabras para llevarlas a la vida.
Manda, Señor, tu Ángel con recados de fe
que no siempre, nuestra vida, es campo abierto a tu gracia
que no siempre, nuestros labios, proclaman tu Nombre
que no siempre, nuestro corazón, está apoyado en Ti.
Entra, oh Señor, por la ventana de nuestros días
derrama tu poder y tus dones
sobre la debilidad y la frialdad de nuestras respuestas
Entra, oh Señor, por la ventana de nuestras inquietudes
y transfórmalas en deseo de servirte a Ti
de amarte y esperarte a Ti
Como lo hizo María
Como lo sintió María
Como lo recibió María
Como te respondió María:
Aquí estamos, Señor¡¡
¡Te esperamos con las ventanas abiertas!
Contemplatio: el recibir y el mirar de la contemplación
Saborear, recibir. Preparar la Teofanía
Reza muy despacio el “Ave María” deteniéndote en cada uno de sus palabras, y cuando alguna ponga paz en tu corazón, repítela una y otra vez largo rato. Y después descansa en la presencia del Señor.
Actio: practicar, descifrar el mundo.
Haz propósito de rezar el “Angelus” esta semana, para hacerte consciente de la encarnación del Hijo en tu vida. Esta oración tradicional es un compendio de la venida de Dios a nuestra vida y de nuestra respuesta al plan de Dios sobre nosotros.
Se acaba el Adviento, y mientras nosotros vivimos en casas confortables, muchas personas pasan necesidad y sufren el frío de la calle. Que sepamos encontrar respuestas y acciones.
Un poco de lectura
“La Virgen conservaba todas estas cosas en su corazón” (Lc 2,19): toda su historia puede resumirse en estas pocas palabras. Fue en su corazón donde ella vivió, y con tal profundidad que no la puede seguir ninguna mirada humana. Cuando leo en el Evanggelio “que María corrió con toda diligencia a las montañas de Judea”, para ir a cumplir con su oficio de caridad hacia su prima Isabel, la veo caminar tan bella, tan serena, tan majestuosa, tan recogida tan recogida dentro con el Verbo de Dios… Como la de Él su oración fue siempre: “Ecce, ¡heme aquí!” ¿Quién? “La sierva del Señor”, la última de sus criaturas. Ella, ¡su Madre! Ella fue tan verdadera en su humildad porque siempre estuvo olvidada, ignorante, libre de sí misma. Por eso podía cantar: “El todopoderoso ha hecho obras grandes en mí; desde ahora me felicitarán todas las generaciones” (Lc 1, 48,49)

domingo, 11 de diciembre de 2011

Liberar el Espíritu


11 de diciembre de 2011
Domingo 3º de Adviento. Año B.

El Espíritu de Dios nos da el poder para hablar y para oír hablar a otros, sin sofocar la sinceridad ni la verdad.


Marti Steussy, Hearon Holly y Charles Allen coinciden en que prácticamente cualquiera se sentirá atraído por el tema de la buena noticia a los oprimidos en Isaías 64.Seguramente, aquellos de nosotros que estén saliendo del armario también se identifica con los quebrantados de corazón, los cautivos o los prisioneros. Ten en cuenta que estar cautivo o prisionero implica un estigma social. Eso significa que eres un malvado a los ojos de los más poderosos que te aprisionan -siempre.

Ser prisionero es opresivo para nosotros cuando rechazamos la etiqueta de malvados. Y sin embargo, Dios promete no sólo liberarnos sino también cambiar esa etiqueta: "todoslos que los vean reconocerán que son un pueblo que Dios ha bendecido" (versículo 9).¿Está ocurriendo esto cuando los tribunales reconocen el matrimonio homosexual? ¿Estábrotando esta justicia y esta alabanza ante todas las naciones? No vamos a pretender que el reino de Dios haya llegado, o que no podamos convertir las bendiciones en maldiciones si las utilizamos para rebajar a otros. Pero para nosotros, que estamos saliendo del armario, esta es otra señal del reino de Dios que viene, que todavíaesperamos. Tanto a Holly como a Helene les llama especialmente la atención el "ser ataviados" de la imaginería del versículo 10. "¿No nos gusta a todos hacer eso en la comunidad LGBT?", pregunta Holly. En el reino de Dios, Helene se imagina, todos tendrán las prendas fabulosas de la salvación, adornados con las joyas y ropajes delshalom.

¿Cómo has experimentado el quebranto del corazón y el cautiverio? ¿Luchas todavía con la propia imagen de ti mismo cuando los demás te etiqueta como un "malvado"? ¿Cuándo has conocido la liberación y la reivindicación? ¿Qué se puede hacer para lograr la liberación de los demás?

Marti señala cómo el Salmo 126 nos recuerda que, incluso después de que la suerte de Sion haya sido restaurada (como está a punto de suceder en la visión de Isaías), es posible que otra vez acabemos sembrando con lágrimas y pidiéndole a Dios que lasconvierta en gozo. No es realista pensar que en cualquier momento de la vida todo va a ir bien para siempre -pero tampoco es realista pensar que nunca volverá a haber risa.Holly considera que es saludable no centrarse nunca en el dolor por la exclusión de la alegría, ni en el gozo por la exclusión de la pena.

El Leccionario Común Revisado nos ofrece esta semana la opción de sustituir el salmo por el canto de María, el Magnificat, de Lucas 1:46-55. Charles comenta que este no es el canto de una "chica buena". Según la opinión pública, la condición de María (según se relata) sería escandalosa (como la de los encarcelados en Isaías). La gente sabe de dónde vienen los bebés. Se puede decir que es obra del Espíritu Santo, pero hablar es gratis. Pero, de acuerdo con la historia, Dios escoge poner a esta agente de la redenciónen una posición de dudosa reputación. Y ella encuentra la fuerza para celebrar en un canto que ha sido cantado (muy probablemente) desde que fue escrito.

¡Si la gente prestara atención a las consecuencias sociales y políticas! Marti nos advierte de que debemos mirar más allá de la lista de meras inversiones de papeles e imaginar,en su lugar, que se desmonta el sistema que divide el mundo en poderosos y humildes, ricos y hambrientos. Holly piensa que la idea de deshacer los planes de los soberbios es un ejemplo de una imagen que nos lleva más allá de las meras inversiones -todos podemos beneficiarnos cuando nuestra imaginación orgullosa recibe una dosis derealidad. Helene se pregunta sobre el significado de este canto. ¿Cuáles son los cánticos de nuestros días?

Seas hombre o mujer, transexual o intersexual, ¿puedes percibir las formas en que nuestra cultura trata de hacer de ti una "chica buena"? ¿Dónde puedes pedir ayuda para conseguir el poder de resistir esa presión? ¿Cómo puedes convertir esa resistencia en una bendición, incluso para los poderes a los que resistes?

Holly y su pareja Lorna Shoemaker eligieron 1 Tesalonicenses 5:16-24 como una de laslecturas en su ceremonia de unión. Para Holly, el texto dice: "Busca la presencia de Dios en cada circunstancia, pero no seas demasiado simplista a la hora de atribuir cosas aDios -examínalo todo." No tienes que aceptar todas las voces. Esto es especialmente importante para la comunidad que sale del armario. Charles está de acuerdo: "No apaguéis el Espíritu, sino examinadlo todo -incluso las palabras de los profetas!" En la época de Pablo, de ebullición religiosa, las palabras "inspiradas" tenían que ser examinadas. Si eres demasiado suspicaz, puedes apagar el Espíritu. Pero tampoco puedes permitirte el lujo de ser ingenuo. Y sin embargo hoy en día muchos cristianossomos muy ingenuos cuando nos las vemos con las palabras "inspiradas" de los escritores bíblicos. ¿Por qué? La ingenuidad apaga el Espíritu, tanto como la suspicacia. La reflexión crítica no apaga el Espíritu, pero negarse a escuchar sí lo hace. Piensa entodas las personas que han sufrido, porque los cristianos generalmente hemos dejado de examinarlo todo. Piensa en cómo el Espíritu puede ser apagado cuando la gente citatextos de prueba para denunciar los testimonios de salida del armario. Marti añade unaadvertencia acerca de la exhortación a estar siempre alegres. Ha sido a menudoutilizada para negar la necesidad de hacer duelo por las auténticas genuinas.

¿Cómo puedes practicar el "desahogo" del Espíritu? ¿Cómo escuchar la verdad sin ser demasiado ingenuo o demasiado suspicaz? ¿Cómo ha hablado el Espíritu en su historia hasta ahora?

En Juan 1:6-8, 19-28, dice Charles, nos encontramos de nuevo con el tema de la voz que clama en el desierto. Juan parece estar bautizando sin permiso. Sus interrogadoresparecen pensar que esto no debería hacerse, a menos que algo realmente extraordinarioestuviera sucediendo. Juan dice que algo verdaderamente extraordinario va a suceder.¿No es verdaderamente extraordinario que, en nuestros días, las personas que salen del armario sean capaces de encontrar palabras de vida y aliento, en un libro que la mayoría de sus hermanos y hermanas han utilizado en contra de ellos? Para Holly, este textopone de relieve la importancia de saber quién eres y quién no. También le llama la atención el deseo de los líderes religiosos de colocarle una etiqueta a Juan: "Bueno, si no eres esto, ¿eres eso?" Esto se hace eco de la forma en que muchos quieren clasificar alas personas que están saliendo del armario, como gays o lesbianas -en realidad no les gustan quienes están en lugares intermedios. A veces la gente que sale del armario muestra la misma intolerancia por quienes lo hacen de un modo diferente. Helene yMarti se preguntan ¿cómo podemos dar testimonio de la luz sin la tentación de creer quesomos la luz? La metáfora de la luz se presta para mostrar las cosas tal como son-examinando y cuestionando esas conclusiones. La luz guía a los demás y a nosotros enla búsqueda de la verdad, la sabiduría y la liberación.

¿Quién eres tú? ¿Quién no eres? ¿Cómo ayudan u obstaculizan las etiquetas tu identidaden crecimiento? ¿Cómo hacen posible los amigos y la familia, y tu comunidad de fe que te des un nombre a ti mismo?

Oración inclusiva
Espíritu de Dios,
pósate sobre nosotros y libéranos
para comunicar buenas noticias a todos quienes están aprisionados por la pena, 
por los juicios de otros, por dificultades económicas.
Danos voz para cantar tus alabanzas, incluso en el desierto, 
y sabiduría para dejar que tu verdad sea nuestra luz. Amén.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Un futuro lleno de promesa


Domingo 2º de Adviento. Año B.

A veces un futuro inminente nos da el poder y la voluntad para abrazar el presente.


Las lecturas para este segundo domingo de Adviento, a diferencia de las lecturas de la semana pasada, muestran más impaciencia por el futuro que perplejidad por el presente. Tanto Isaías como Juan el Bautista llaman al pueblo a preparar el camino de Dios. De forma distinta, tanto el Salmo 85 y como 2 Pedro proclaman que la paz está al alcance de la mano, aunque aún tarde en llegar.

Marti Steussy señala que Isaías 40:1-11 refleja un tiempo anterior al de la lectura de la semana pasada. Aquí algo nuevo y bueno sin medida y sin precedente está a punto de suceder -el largamente esperado regreso del exilio. Isaías imagina el equivalente de una gran autopista, dice Charles Allen, que se extiende desde Babilonia a Jerusalén. Ante este nuevo acontecimiento, todas las cosas parecen posibles. Marti recuerda el día en que cayó el Muro de Berlín -ella estaba en un congreso, compartiendo habitación con una mujer de Alemania. Esos momentos son reales, y necesitamos agarrarnos a ellos, aún aunque haya que pasar por un montón de duros afanes una vez que se anuncie la buena noticia. Quienes hemos salido del armario, según Holly Hearon, experimentamos un regreso al exilio cuando reclamamos nuestra historia, nuestras identidades, nuestras vicisitudes -todo aquello que hemos ahuyentado o reprimido.

¿Has vivido en el exilio? ¿Has regresado del exilio? ¿O estás aún esperando? ¿Qué necesitas que ocurra a continuación?

¿A quién no le gusta el Salmo 85? Habla por sí mismo, dice Marti. Helene Russell, Holly y Charles piensan que el verso 10 es totalmente fabuloso: "Se encontrarán la misericordia y la verdad, se besarán la justicia y la paz". A Holly le gusta la imagen del beso: implica un tipo de intimidad, una disposición a ser un poco vulnerable y un compromiso del corazón a la vez que de la mente. Por supuesto, en el mundo de hoy, la misericordia y la verdad tienen aún que encontrarse, apunta Charles, y la justicia y la paz ni siquiera van de la mano, mucho menos se besan. Todavía se necesitan casamenteros, se le ocurre a Helene; quizá esas virtudes debería registrarse en Meetic.com.

Piensa en momentos en los que parecía que finalmente todo se avenía. ¿Cómo fue esa reconciliación? ¿Cuánto tiempo duró? ¿Está aún en marcha? ¿Volverá a darse?

Charles oye ecos del Salmo 85 en 2 Pedro 3:13-14, donde el autor busca un nuevo cielo y una nueva tierra "donde reinará la justicia", y donde nosotros hacemos "todo lo posible" para que Dios nos "encuentre en paz". 2 Pedro 3:8-15a trata se explicar por qué el prometido día del Señor no ha llegado aún. ¡Podría llevar miles de años! Marti señala que hay unos cuantos textos judíos de aproximadamente la misma época, que ofrecen explicaciones similares: Dios quiere que todo el mundo se reconcilie, no importa cuánto tiempo haya que esperar. No esperamos huir de este mundo, sino un mundo reconciliado. Y mientras esperamos deberíamos vivir los valores de ese mundo y no los de este. La paciencia de Dios es nuestra salvación. Holly se pregunta: si Dios espera a todo el mundo, "¿cuánto tiempo tendrán que esperarme los demás a mí?, ¿cuánto tiempo tendré que esperar yo a los demás? ¿Hay alguna forma en la que nos podamos ayudar los unos a los otros en este proceso?" La reconciliación requiere arrepentimiento, pero no arrepentimiento del amor reconciliador, independientemente de la sexualidad de cada uno.

Cuando los demás te invitan al arrepentimiento, ¿cómo respondes? ¿Te sientes presionado a renegar del amor que te ha encontrado? ¿Cómo podría el renegar del amor conllevar alguna vez auténtico arrepentimiento? ¿Qué tal si te arrepientes de no seguir tu corazón?

Charles señala qué fácilmente muchos de nosotros nos identificamos con la voz que "clama en el desierto" en Marcos 1:1-18. Helene coincide. Esta experiencia de ser una voz única y de no ser oídos, puede hacernos sentir ignorados e inútiles. Pero ser esa voz es parte de quienes somos. No podemos permitirnos el lujo de dejar que nos silencien. El arrepentimiento aparece aquí como el tema conector entre este pasaje y 2 Pedro 3:8-15a, comenta Holly, pero aquí está conectado con un "rito de paso", el bautismo.

Los rituales son importantes para celebrar los tránsitos, una forma de marcar el tiempo y de dar a estos momentos un lugar en nuestra memoria. ¿Cómo podrían ser esos rituales entre quienes hemos salido del armario? ¿Qué rituales tenemos ya, que nos ayuden a darnos cuenta de que Dios está presente, incluso en medio de nuestro desierto, y que se une a nosotros a través del Espíritu Santo? Charles sugiere que el prometido bautismo con el Espíritu Santo, puede ser lo que las personas experimentan cuando salen del armario, recordando que, en Hechos 10:44-48, un bautismo en el Espíritu hace que Pedro se dé cuenta de que las personas que él consideraba impuras, son tan aceptables para Dios como él lo es.

¿Dónde está tu voz? ¿Te encuentras en el desierto? ¿Quién te oye? ¿Dónde puedes ver signos de la nueva comunidad de Dios que emerge en lugares inesperados?

Oración inclusiva

Consuélanos, oh Dios.
Háblanos tiernamente y prepara nuestro camino,
para que podamos regresar de nuestros lugares de exilio
y encontrarnos revestidos de tu Espíritu,
apoderados para consolar a otros exiliados. Amén.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Esperanzas turbulentas

Domingo 1º de Adviento. Año B.
Cuando las promesas y las frustraciones se entremezclan, anhelamos pasos decididos adelante.


El Adviento comienza entre esperanzas turbulentas, dice Marti Steussy. Como Isaías, hemos conocido grandes promesas y grandes frustraciones. El salmista está de acuerdo. Jesús predice más de lo mismo -grandes promesas, grandes frustraciones. Pablo inicia su primera carta a la iglesia en Corinto con palabras de promesa, pero la mayor parte del resto de la carta está llena de palabras de frustración. Quienes vivimos y amamos de manera no convencional, sabemos qué significa tener esperanzas turbulentas. Cuando salimos del armario, puede que estemos a la vez rebosantes de alegría y llenos de preocupación, al aceptar que no somos lo que otros esperanban que fuéramos, ni siquiera lo que nosotros esperábamos ser. ¿Y ahora qué? ¿Cómo vamos a pasar por las victorias y las derrotas parciales cotidianas que ocurren cuando vivimos a contracorriente? ¿Y dónde está Dios en medio de todo esto?

Piensa en cuando saliste del armario para alguien o cuando alguien ha salido del armario para ti. ¿Dónde estuvieron las sorpresas agradables? ¿Dónde las desagradables? ¿Parecía que Dios estaba cercano o ausente?

Isaías 64:1-9 oscila entre imágenes extremas, dice Marti: Dios como terremoto; Dios como padre amoroso o artesano cuidadoso; Dios sencillamente ausente; el aislamiento de que nadie te llame por tu nombre; y la consideración de que todos somos pueblo de Dios. A Helene Russell, Holly Hearon y Charles Allen les impresiona por igual la petición final de Isaías en el verso 9: "Toma en cuenta que todos nosotros somos tu pueblo". Para Charles y Holly, el énfasis recae en "todos"; para Helene recae en "tu". Charles oye un eco de la oración de Moisés a Dios en Éxodo 32:11 "tu pueblo, que tu sacaste del país de Egipto".Parece que tanto Moisés como Isaías se atreven a recordarle a Dios una relación que él debe ya conocer. ¿Cómo podemos ser llamados impuros si somos obra de Dios?

Piensa en las ocasiones en que acontecimientos prometedores han sigo seguidos de contratiempos. Algunos estados reconocen el matrimonio de personas del mismo sexo, pero son rechazados por enmiendas constitucionales en otros. ¿Puedes identificarte con el ansia del profeta Isaías ("¡Cómo quisiera que rasgaras los cielos y bajaras!" Isaías 64:1)?

Tanto como Marti como Holly se dan cuenta de cómo el salmista en el Salmo 80 parece asumir, como el autor de Deuteronomio, que las desgracias son resultado del enojo de Dios. Si esto es lo que sentimos nosotros, dice Marti, entonces es desde donde necesitamos orar. Pero podríamos también considerar que la conexión de Dios con lo que sucede en la tierra es más compleja. En un nivel más profundo, el salmista reconoce que las cosas no son como deberían ser, pero rechaza dejar de esperar que Dios tenga la intención de un bien mayor.

Charles apunta que las primeras palabras de Pablo son sorprendentemente elogiosas en1 Corintios 1:3-9. ¿Quién podría pensar que Pablo está apunto de lanzar una extensa crítica? Parece confiar en que la iglesia de Corinto saldrá adelante, aunque ahora mismo estén bastante lejos del ideal. Holly señala que los auténticos puntos fuertes de Pablo mencionados aquí -discurso enriquecido, conocimiento y otros dones espirituales- son los inconvenientes que Pablo se dispone a criticar cuando estas impiden la auténtica comunidad. Quienes vivimos y amamos de forma no convencional, con frecuencia somos etiquetados como especialmente dotados y creativos. Esto puede ser una ventaja, si nosotros y quienes nos etiquetan convertimos nuestras diferencias en conexiones, pero ellos y nosotros podemos usar nuestras diferencias para crear barreras.

¿Te has visto alguna vez a ti mismo como dotado en un sentido que quienes están a tu alrededor pueden no entender? ¿Te han visto otros de esa manera? ¿Cuándo ha forjado esto conexiones más profundas, y cuándo las ha frustrado?

Marcos 13:24-37 nos devuelve al tema de Isaías: el anhelo de que Dios rasgue los cielos y baje. Las palabras de Jesús parecen implicar que la turbulencia irá en aumento hasta que Dios, de repente, intervenga y ponga todas las cosas en su sitio. Pero tanto Jesús como sus oyentes parecen asumir que la intervención decisiva de Dios no está muy lejos -en menos de una generación (verso 30). Pero tal intervención no ocurre nunca y se nos deja con una reserva: "nadie lo sabe" (verso 32). Pero si nadie sabe realmente lo que va a pasar, ¿por qué se nos anima a leer la intervención de Dios como "los signos de los tiempos"? Charles observa que tenemos un mensaje de doble filo: "Se nos dice que nos mantengamos alerta, porque algo transcendental está a punto de pasar, y porque no sabemos realmente qué será". Marti señala: "Jesús tiene aquí que atender a su propio consejo. Él no sabe exactamente cuándo ocurrirá. Pero confía en que será algo transcendental. Holly apunta: "En el fondo, nuestro anhelo de alguna intervención decisiva es más complicado de lo que parece. Soñamos con tener todos nuestros problemas resueltos, de modo que podamos encararlos ahora sin darnos por vencidos".

(...)

¿Cómo lees los signos de los tiempos? ¿Ves que las cosas mejoren para aquellos a quienes las iglesias han excluido? ¿Ves más conflictiva la visibilidad? ¿Qué sostiene tu esperanza?

Oración inclusiva

Todos anhelamos, Oh Dios, una mayor claridad.
Necesitamos que se fortalezcan nuestras esperanzas.
Aún cuando no viertas los cielos y bajes para reivindicarnos,
ábrenos los ojos a tu intimidad con nosotros, que todo lo sostiene.
Cuando los acontecimientos en desarrollo nos deleitan y nos frustran,
enséñanos a asumirlos como prendas de tu propio sueño
de un tiempo en el que las preocupaciones dejen paso a la celebración. Amén.

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